Ya os he contado como son mis dos mejores amigos. Ahora toca contaros como son el resto de la pandilla.
Bea, por descontado, nuestra niña pequeña. Bea tiene unos 14 años. Es alta, muy morena, de pelo rizado largo y negro como ala de cuervo. Es la niña mas bonita que, al menos yo, he visto jamás. Para mi es, mi hermanita pequeña, la cual tengo que proteger como sea.
Esta chica es simpática, con poca paciencia, atontada, risueña, sabe escuchar y es una gran confidente.
Es un poco pija y misteriosa para mi gusto y algo maniática, pero una gran persona.
Carolina, por el contrario, es mucho más abierta que Bea. Es una gran persona, amable cuando esta de buen humor, una fiera cuando esta de mal humor. Es bajita, de tez blanca, pelo largo ,rizado y negro y bastante guapa. Si hay que destacar algo bueno de ella es que, siempre intenta mantener feliz a los demás, y si hay que destacar algo malo es que, intenta hacernos feliz por medio de métodos que a nosotros no nos hace estar a gusto. Es bastante complicado de entender.
Tiene sangre Sanluqueña y Extremeña lo que la hace bastante peculiar a la hora de expresarse. Con ella nos reímos mucho. Es amiga de sus amigos y se puede confiar en ella ,siempre y cuando no sean temas amorosos, de lo contrario intentara emparejarte con esa persona.
Creo que he definido bien a estas dos amigas. Fueron las primeras amigas que conocí, puesto que a Anabel la conocí mas tarde.
Hace tanto tiempo de el momento en el que las conocí, que ya se me borra de mi mente esa imagen. Lo que nunca se me olvidará es lo acogido y lo a gusto que me sentí cuando me aceptaron. Nunca antes experimenté una sensación así. Antes de conocer a la pandilla, era un chico bastante metido en mi mundo. Ordenadores y libros comprendían mi vida, lo que vulgarmente denominan friki.
No me arrepiento de aquella etapa de mi vida, pues aprendí mucho de ella. En esa etapa aprendí bastante cosas sobre informática. Leí muchos libros, y viendo animes obtuve muchos valores importantes, como el respeto a los demás, creer en mis sueños y luchar por ellos, ver la cara positiva de la vida hasta en el peor momento y creo que el más importante de todos, no juzgar un libro por su portada. Son valores que con el paso del tiempo puse en practica.
Cuando entre en el grupo no me costó adaptarme. La gente era amable y simpática. Y poco a poco me separe de ese mundo, para pegarme a otro mundo mejor, lleno de valores nuevos que aprender y de libros nuevos que leer. Los libros que escondían mis amigos y que ahora tenia a mi alcance. El libro de la vida.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario